- Revisar siempre todas las sugerencias antes de aceptarlas.
- Mantener el control sobre el contenido científico y las conclusiones.
- Verificar las políticas editoriales sobre el uso de IA.
- Comprobar la exactitud de las referencias, datos y terminología especializada.
- Utilizar la herramienta como apoyo, no como sustituto del criterio investigador.