Así puedes explorar la memoria rural de hace un siglo.
¿Cómo era la vida cotidiana a principios del siglo XX? ¿Qué oficios existían? ¿Cómo vestía la gente o cómo eran las fiestas populares? Ahora, todas esas preguntas tienen una respuesta visual, accesible y sorprendentemente cercana.
Desde Simurg hemos desarrollado este nuevo proyecto cartográfico que da visibilidad y accesibilidad a miles de imágenes históricas procedentes del Archivo de Etnografía y Folklore de Cataluña (AEFC), una colección iniciada en 1915 con el objetivo de documentar la vida, las tradiciones y la cultura popular.
El resultado es un mapa interactivo que permite navegar por fotografías y postales que muestran escenas rurales, indumentarias, celebraciones, formas arquitectónicas o de vida que, en muchos casos, están hoy desaparecidas o en transformación.
Explorarlo es muy sencillo. Estos son los pasos:
- Al acceder, encontrarás un menú lateral donde puedes activar o desactivar las distintas capas temáticas (vida cotidiana, oficios, arquitectura y patrimonio…). Al seleccionar una de ella, aparecerán puntos sobre el mapa con las fotografías que representan la temática seleccionada.
- Cada capa presenta varias subcategorías para permitir la muestra de información de la manera más ordenada e intuitiva posible (agricultura, pesca, etc.)
- Si haces clic en estos marcadores resaltados en el mapa, se despliega la imagen junto con su información documental como fecha, localización, o las URL a la imagen y a la ficha del documento dentro del portal Simurg, para poder ampliar información.
- Para una navegación más detallada, se han incluido algunos términos buscables. Para ello, debes encontrar la lupa en la parte superior del menú lateral e introducir términos como “mujeres”, “fiestas” o “escuelas”, y aparecerá un listado con todos los documentos que contienen el término, así como la información del número de ellos.
- Navega, viaje, descubre.
Pero este proyecto no es solo una ventana al pasado. Es también una invitación a mirar el presente.
Cada imagen está geolocalizada, lo que permite identificar el lugar exacto —o aproximado— donde fue tomada.
Desde lavanderas junto al río hasta mercados, escuelas o caminos rurales, cada fotografía es una cápsula de memoria. Sin embargo, y a pesar de lo que pensamos habitualmente, la memoria no es un ente inerte, sino que nos permite participar de ella, alimentarla y hacerla crecer. Por ello, con este proyecto también queremos invitar a la participación. Cartografía de la memoria quiere ser recorrida, descubierta, generar esa emoción tan viva que sentimos al observar fotografías antiguas, congeladas en el tiempo; quiere que se visiten, como en un viaje, cada uno de los lugares y, si es posible, que se compartan fotografías actuales que nos ayuden a ver cuánto han cambiado: un ejercicio colectivo de memoria que conecte pasado y presente.
Porque entender de dónde venimos también es una forma de entender dónde estamos hoy.
Para finalizar... ¿reconoces algún lugar? ¿ha cambiado? Comparte con nosotros la imagen actual, utilizando el hashtag #SimurgMemoria y etiquetándonos en las redes sociales.
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