historico 2014

Heredar un patrimonio y hacerlo sostenible

La biblioteca del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN) no puede presentarse obviando su venerable ancianidad. Empecemos por ahí: la colección bibliográfica del MNCN  nació en 1771 con el espléndido gabinete privado, biblioteca y muchas otras piezas,  de nuestro primer director:   Pedro  Franco Dávila. A partir de ahí se trata de conservar, incrementar y difundir un legado que nos ha sido dado, que a todos pertenece y que debemos hacer que otros hereden, la “sostenibilidad” en definitiva.

Esta circunstancia determina en mucho las tareas y funciones del quehacer diario de todo el equipo que trabajamos en ella.  Con este fondo histórico hemos invertido en los últimos años mucho esfuerzo y cuidado en su digitalización para que pueda explorarse sin dañar los originales. El pasado año, 2013, aportamos al catálogo bibliográfico más de 4.000 registros casi todos ellos derivados de la revisión pormenorizada de fondos históricos, y en Simurg (Fondos digitalizados del CSIC) irán dando la cara los cientos de títulos que se han escaneado en nuestras instalaciones.

La colección está poniéndose en valor ahora más que nunca, la crisis ha sido una oportunidad para revisar a fondo las colecciones que desde finales de los años 80 surgieron de la suma de tres centros existentes entonces. Sobre todo las más de 4000 revistas y el fondo anterior a 1800, han sido revisados en su descripción, valoración y pertinencia dentro del conjunto, lo que nos ha llevado a ofertar duplicados a otros centros, derivar a Granado (Depósito cooperativo de conservación permanente de la Red de Bibliotecas del CSIC) títulos completos y otras acciones.

Uno de los mayores atractivos de nuestra colección es en la parte que afecta a la zoología, su no obsolescencia, esta vitalidad plena de los contenidos da mucho sentido a la demanda en préstamo para identificar o describir especies, atender a consultas de todo lugar y objetivo científico hace que consideremos más si cabe lo que debemos cuidar.

Rozamos también la historia con las exploraciones, expediciones científicas que llegan a reunir más de cincuenta volúmenes en la rendición de sus resultados ; mostramos el arte con los grabados, ilustraciones y varias encuadernaciones de alta calidad ; conservamos boletines, memorias y anales de las principales instituciones de Historia Natural del mundo desde sus inicios.

La colección a lo largo de su historia ha sufrido muchos traslados, algunos hurtos, alguna inundación,  esto se ve en nuestros anaqueles, de ello hablan algunas encuadernaciones exhaustas por la continua consulta, son fuente de referencia obligada el Linneo de 1758, las geologías de los Hernández-Pacheco, cualquier título de D. Mariano de la Paz Graells, imprescindibles los Cabrera, Bolívar, el Torrubia, los boletines de las sociedades de historia natural  de España, Francia, museos de ciencias  de todo el mundo; las Memorias del CSIC y su predecesora JAE,  los mapas geológicos de la península, los “bulletines” entomológicos .

El Museo mantiene un escaparate abierto de modo permanente, nuestra declaración de bienes en CIRBIC (Catálogo Colectivo de la Red de Bibliotecas del CSIC) invita a su explotación para el disfrute, colaboramos activamente atendiendo a las demandas para las exposiciones permanentes o temporales que organiza el Museo, o bien prestando obras para otros museos o entidades no pertenecientes al Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Esto conlleva  a menudo tiempo en la negociación para garantizar el cuidado de las piezas o, en el mejor de los casos, la obtención de algún beneficio que mejore el estado físico que tanto necesitan algunas monografías deseadas por los patrocinadores para su exposición.

Nos agrada cada año abrir las puertas para celebrar el Día del libro, atender las solicitudes de visita a los fondos  para asociaciones de profesionales como SEDIC, Movistar, facultades de biblioteconomía, participar en los Seminarios anuales de RECIDA (Red de centros de información y documentación ambiental), convertir la sala de lectura en un gran salón de actos para conferencias, presentaciones de libros, de tesis, para dar a conocer alguna faceta de nuestra colección o servicios.

Toda esta carga de trabajo y custodia de la colección mientras se rentabiliza como fuente para el estudio y la investigación sería impensable sin un gran equipo profesional detrás, sin la complicidad con el Archivo, sin el apoyo del resto de colecciones científicas del Museo, sin la infantería y maquinaria de la URICI (Unidad de Recursos de Información Científica para la Investigación), tenemos vocación cooperativa, sin hombros amigos en los que apoyarnos no podemos avistar el horizonte.

Cada día nos traen a la biblioteca los objetivos que esta colección demanda y para los que nos queda mucho por alcanzar: mejorar nuestra web,  la formación de usuarios, incrementar las descargas en el repositorio institucional (Digital.CSIC), descubrir nuevas vías de financiación que nos permitan restaurar los fondos, adquirir protecciones para revistas, folletos, mapas, procurar que no se pierda el intercambio de publicaciones entre instituciones pese al imperante ahorro en no impresión, no franqueo, mínimo gasto en cartería y material de oficina, estrenarnos en las redes sociales…todo eso y más.

Estamos comprometidos con CIRBIC, con Simurg, con Granado, con Surad (servicio de obtención de documentos), con Digital.CSIC, sin la Red de Bibliotecas y Archivos del CSIC no podríamos salir al escenario, y en escena sabemos bien que nuestro papel no lo hará nadie aunque no sea imprescindible.  Después de más de doscientos cuarenta años de historia institucional entre nuestras  páginas la única opción es : seguir adelante con la historia.

 Enlaces:

 

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